El Dr. Jarquín Romero, hijo de don José Jarquín, y el Dr. García Trabanino, hijo del Dr. Ramón García González, tienen en común al paciente de la Enfermedad Renal Crónica y al Médico nefrólogo tratante. Seguramente en su niñez se cruzaron en la clínica donde don José Jarquín recibía la hemodiálisis.
Luego en su adolescencia, al finalizar el bachillerato, los dos deciden entrar a la escuela de medicina de la Universidad de El Salvador y se vuelven a encontrar, esta vez como compañeros de estudio.
En el año 2005, el Dr. Jarquín Romero se enteró de una serie de casos de paciente con enfermedad renal en una cooperativa agrícola en los alrededores de su lugar de trabajo, por lo que recurrió a su excompañero de la universidad y amigo, el Dr. García Trabanino, quien recién había regresado al país tras finalizar la especialidad de nefrología en Barcelona, España.
Juntos, organizaron un proyecto para que la cooperativa pudiera realizar una evaluación médica y exámenes de laboratorio a todos sus miembros para determinar la extensión de la situación y a la vez generar evidencia científica. Con base en los resultados de este proyecto, no solo pudieron dar resultados y recomendaciones personales a cada uno de los participantes, sino que además pudieron proporcionar recomendaciones a la directiva de la cooperativa.
Esta experiencia les mostró que no era imposible realizar acciones por los trabajadores, la salud renal y las condiciones laborales, y los motivó a realizar proyectos más grandes que persisten a la fecha.
De esta experiencia les nació la idea de organizar una Fundación que aborde el tema desde la prevención, la educación, la investigación, el empoderamiento y el tratamiento de la enfermedad renal crónica.
Y ahora ya es una realidad: la Fundación Renal José Jarquín, conocida como FUNDAREJAR.